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Definiciones La concertación es un proceso de diálogo cuyo objetivo es obtener o lograr formular proposiciones aceptadas por todas las partes implicadas. No siempre implica la intervención de una persona ajena a la concertación, ya que el animador suele participar en el debate. Ciertos autores (Beuret, 1998) lo llaman “mediación en caliente” a causa de esta implicación del animador. La mediación tiene como objetivo de poner de acuerdo a diferentes actores implicados sobre un objetivo común (mediación de proyecto) o de reconciliar (mediación de conflicto). Hace un llamado a una persona ajena a la situación y neutral que dirige los debates. Ciertos autores la llaman “concertación asistida” (Diedzicki, 2001) o “mediación en frío” (Beuret, 1998) La negociación es un proceso de concertación, es decir que implica directamente a las partes sin la intervención de una persona ajena a la negociación, pero en la cual la meta es desembocar en una decisión precisa. La consulta es un proceso en el que las personas que toman las decisiones preguntan a los usuarios con el fin de conocer su opinión. Aquéllos, sin embargo, no tiene ninguna certeza de que sus observaciones y señalamientos sean tomados en cuenta en el proyecto. La consulta puede intervenir cualquiera que sea el estado de progresión de un proyecto. Sus objetivos y sus límites deben ser claramente expuestos antes de su implementación para evitar que se confunda la consulta con la concertación. La información es la acción de llevar el conocimiento acerca de ciertas personas, sin pedirles su opinión. La información no constituye en sí un proceso participativo, pero es un componente estratégico del diálogo territorial, porque la construcción y el compartir conocimientos constituyen con frecuencia aspectos decisivos para el equilibrio de las relaciones de fuerza y la calidad de los intercambios entre los diferentes actores. En materia de medio ambiente, la información al público está enmarcada por la convención internacional de Aarthus así como por la Directiva Europea 2003/4. Nosotros proponemos llamar diálogo territorial al conjunto de procesos movilizados con el fin de asociar los actores del territorio en torno a una gestión común de sus recursos y de su marco de vida. ¿Porqué recurrir al diálogo territorial? El diálogo territorial comparte en general con la mediación una preocupación común por el arreglo pacífico y la prevención de conflictos, por medio de la comunicación entre individuos y grupos y la participación activa de los ciudadanos en la resolución de sus problemas. Pero, más allá de estos principios, el diálogo territorial debe ser también un modo eficaz de tomar las decisiones relativas a la gestión de los territorios y de los bienes comunes, tomando en cuenta el interés general. Desde esta perspectiva, se puede comparar el diálogo territorial con otras herramientas de gobernabilidad como la ley, los reglamentos o la incitación económica. En comparación con estas otras herramientas que son también interesantes, el diálogo territorial presenta ciertas ventajas: • Cuando los modos tradicionales de toma de decisión (como la autoridad instituida de un ayuntamiento o de una institución gubernamental, por ejemplo) son inoperantes, conducen a conflictos graves o que desembocan en resoluciones que corren el riesgo de permanecer bloqueadas o de no poder continuar. • Cuando la buena marcha de un proyecto depende en gran medida de la movilización de las energías individuales y de las iniciativas de los actores del territorio (y no solamente del respeto de una norma, por ejemplo). En este caso los actores deben estar convencidos del interés del proyecto, de haber participado en la búsqueda de las soluciones y tienen que estar seguros de que la decisión tomada era la mejor (o al menos la menos mala) posible. • Cuando sea necesario crear o recrear un tejido social, cuando la coordinación de los actores sociales pasa por la comprensión, la escucha y la tolerancia, la elaboración colectiva de nuevas reglas de vida en colectividad por las personas que resultan de culturas diferentes o que comparten las visiones diferentes del territorio, y en las que se busca el compromiso interpersonal. ¿Cómo presentar una iniciativa de diálogo territorial a los habitantes de un territorio? Cómo informar o suscitar la participación de habitantes durante la implementación de una iniciativa de concertación, por ejemplo a la escala municipal o regional? Unos documentos de información pueden ser distribuidos; deben presentar el tema abordado de manera clara, sin por lo tanto cerrar el debate de manera prematura. Deben igualmente explicar las motivaciones del organismo al origen de la concertación o del organismo que tomó la iniciativa de promover la concertación. En fin, deben precisar las reglas de juego: ¿Cómo participar? ¿Quien va a decidir? Y ¿cuáles serán las etapas de este proceso? ¿Cómo definir la misión de un mediador? ¿Existe algún tipo de contrato? La misión de mediación territorial puede ser determinada mediante el establecimiento de un contrato con el organismo que la solicita. Este contrato debe precisar las obligaciones y los medios utilizados (etapas, métodos…) que corresponden al mediador. El mediador no puede estar forzado a obtener un resultado, pues el resultado de una mediación territorial depende en principio de los participantes. Ver ejemplo de contrato. ¿Cómo obtener ayuda para iniciar un proceso de diálogo territorial? Cuando la situación es difícil y tiende hacia un callejón sin salida, un mediador exterior puede proponer su apoyo. Y éste puede consistir por ejemplo en: • Una intervención directa sobre los protagonistas para restablecer el diálogo. • Un diagnóstico de la situación y la proposición de medidas para salir de la crisis. • Un apoyo (asesoría y capacitación) a los animadores locales que se mantienen como responsables del proceso de diálogo. ¿El diálogo territorial puede implicar riesgo de manipulación? Cuando son mal formalizados o mal conducidos, los procesos de concertación o de mediación pueden transformarse en procesos de manipulación. Es necesario, en particular, que el animador preserve una actitud de neutralidad o de imparcialidad durante los debates. La formación es un recurso indispensable para el animador del diálogo territorial, porque esta actitud imparcial es difícil de adquirir y con frecuencia se cometen errores incluso cuando se actúa de buena fe. Ésto conduce a situaciones de malestar y a provocar sentimientos de frustración y amargura en ciertos participantes. Dos aspectos son particularmente importantes para limitar los riesgos de perder el control de un proceso de diálogo territorial: • El procedimiento de concertación debe ser claramente expuesto a los participantes y puede ser objeto de un debate anterior al proceso de concertación en sí mismo o incluso puede ser objeto de un examen a lo largo del proceso. Es necesario en particular que sea claramente comprendido el modo de decisión final, la diferencia entre una consultación y una concertación, el valor añadido de la concertación con respecto a un modo toma de decisión más convencional, etc. • El mediador debe ser consciente de la importancia del papel que le toca jugar y debe tener en mente las principales reglas de deontología. Es decir, las reglas y obligaciones, una especie de código de ética, del ejercicio profesional de mediador. El mediador debe poder asegurarase de que se respeta su independencia con respecto de todos los participantes, incluidos aquellos que le contrataron. Algunos códigos de deontología pueden ayudar a anticipar ciertas dificultades y a obtener un margen de maniobra suficiente. 2. LAS HERRAMIENTAS DEL FACILITADOR (ANIMADOR) ¿Cuáles son las principales etapas de un proceso de diálogo territorial? Un proceso de concertación o de mediación se organiza en torno a varias etapas. El esquema siguiente describe un proceso posible, muy utilizado en la mediación. Éste proceso consisteun avez precisado a los participantes el tema de la concertación, a definir el papel de cada uno y las reglas del debate (informaciones preliminares al proprio proceso de concertación), a identificar y jerarquizar las cuestiones a tratar, para conducir progresivamente a los participantes a que pasen de la expresión de sus reivindicaciones a la identificación de sus necesidades, y buscar así de manera conjunta las soluciones posibles.
La fase de búsqueda de soluciones es una fase de creatividad que supone que una cierta serenidad ha sido alcanzada entre los protagonistas a lo largo de las fases precedentes. Desemboca en una elección de soluciones posibles, gracias a los criterios que se definen en común y de los cuales el principal es que las soluciones seleccionadas no sean inaceptables para ninguno de los participantes. El proceso se concluye por una formalización del acuerdo y si es posible por un momento de convivencia. Dominar este proceso supone un cierto aprendizaje por parte del animador. La formación es necesaria para conducir dicho proceso. ¿Qué hacer si los actores locales no quieren participar? El mediador puede tratar de convencerlos, en particular mediante una visita individual “podríamos hablar para tratar con usted esta cuestión?" Él podría entonces utilizar diversas actitudes: • Comprender: “Yo siento que usted está indeciso, puede explicarme por qué? • Convencer: “Su presencia es importante”, “Usted tiene una visión particular de las cosas que nos interesa”… • Dar seguridad: “El asistir a una reunión no significa que tenga que comprometerse”; “Podrá abandonar el proceso de concertación en cualquier momento si lo estima oportuno”; “Yo puedo ayudarlo como lo hago con todos los demás participantes, Ustad prodrá explicar sus puntos de vista y yo pediré que lo escuchen y le presten atención”. • Negociar: "Cuáles serían sus condiciones para que se decida a participar en las discusiones?" • Interrogar: “Qué pasaría con usted si permanece fuera de esta iniciativa? Si estos argumentos no resuelven la situación, es posible de señalar a los participantes que siempre podrán incorporarse al grupo de concertación si lo desean en cualquier momento del proceso. Es necesario entonces mantenerlos informados regularmente, por ejemplo mediante el envío de las actas de cada reunión. El mediador debe comprender que el rechazo al diálogo no es necesariamente una posición irracional. Desde el punto de vista de los actores locales, puede revelar una posición estratégica y con vistas a un futuro si estiman que en el momento presente no se dan las condiciones para un diálogo leal y sincero o cuando piensan que pueden ganar más mediante otras vías. No hay que subestimar estas resistencias, sino tratar de comprenderlas. ¿Cómo interviene el animador durante un debate? “El mediador ideal no hace otra cosa que plantear preguntas”. Aunque se trata de una exageración, es totalmente cierto que si el mediador plantea preguntas.Entonces ¿quién dará las respuestas? Los participantes, lo que significa responsabilización, autodeterminación yreconocimiento. Las preguntas del mediador permiten que los participantes se adueñen la resolución del conflicto que les opone. Las preguntas son las herramientas más utilizadas por el mediador. Les presentamos algunos ejemplos : a) Las cuestiones de apertura, que permiten al mediador iniciar la mediación entrando a la realidad de los participantes: b) Las cuestiones para obtener la información, que permiten al mediador comprender los hechos, las opiniones, las posiciones de los participantes. Se trata con frecuencia preguntas cerradas “qué”, “cuando”, “dónde”, “cómo”. c) Los tipos de cuestiones de clarificación, que permiten convertir las ideas abstractas en preguntas generales más específicas. d) Las cuestiones de animación , que permiten la participación. “¿Qué es lo que ocurrirá si…?: esta cuestión permite a los participantes considerar su MeSoRe (Mejor Solución de Recambio). En efecto, si un participante piensa que puede llegar a una solución más satisfactoria para él sin mediación, no mostrará buena voluntad. La pregunta puede ser utilizada las veces que fuera necesario para favorecer la motivación de los participantes. “Qué sucederá si usted continúa interrumpiendo”. e) Las cuestiones sobre las emociones, que permiten de sacar a la luz el resentimiento de cada uno de los participantes y desarrollar su empatía: Cuidado: con mucha frecuencia cuando se pregunta a las personas sobre sus emociones o sentimientos, suelen responder con una opinión. Uno puede entonces ayudarles a comprender la diferencia entre opinión y sentimiento mediante una explicación, un gesto o con ejemplos de sentimientos. f) Las cuestiones sobre el interés y las necesidades permiten a los participantes explicar los valores, intereses y necesidades que subyacen en sus posiciones: Cuidado: en la medida de lo posible, evitar la cuestión “¿por qué?”, que implica frecuentemente una reacción de defensa o de justificación de parte de la persona a la que se le plantea la pregunta. No olvide que estas cuestiones sobre el interés nos llevan a menudo a encontrar una solución. g) Las cuestiones de focalización, que permiten conducir a los participantes a los aspectos importantes de la mediación. h) Las cuestiones de elección, que permiten comparar avrias posibilidades. i) Las cuestiones hipotéticas, que permiten estimular la imaginación y visualizar otras posibilidades. j) Las cuestiones estimulantes, que favorecen la creatividad. k) Las cuestiones de clotura, que animan la toma de decisión. No se trata de una lista exhaustiva y cada quien es exhortado a completarla y a compartir sus ideas con los otros. Fuente: Marianne Souquet Inspirada en MELAMED (J.C.) "Resourceful Mediation - Advanced Mediation Skills Training ", documento mecanografiado. Marianne Souquet es mediadora familiar, formada en la Université de Provence, co-fundadora de la asociación Résonances (13860 Peyrolles). ¿Qué es el metaplan? Es una herramienta que estimula la expresión y el intercambio de ideas dentro de un grupo, apoyándose en la participación decada uno. Esto permite a los participantes aprender la diversidad de enfoques respecto a una misma cuestión y de comenzar a estructurar un proceso colectivo. La técnica del metaplan está basada sobre la formulación sucesiva de 3 cuestiones planteadas por el animador: • Una pregunta trata el tema del debate (por ejemplo, ¿cuáles son las principales causas de la contaminación del agua con productos fitosanitarios? • Una pregunta para profundizar (ejemplo: para reducir la contaminación del agua con fitosanitarios, ¿qué puede hacer cada uno?) • Una pregunta de ponderación (ejemplo: según usted, ¿cuáles son los dos mensajes más importantes a comunicar a los agricultores que utilizan productos fitosanitarios?) El metaplan utiliza pequeños cartones o notas reposicionables de colores diferentes, plumones y hojas de rotafolio para visualizar las ideas y las informaciones que surgen durante la discusión. La regla es de limitar a un solo hecho o a una sola idea por tarjeta, lo que permite a los participantes leer mejor, organizar y seleccionar las informaciones. Las tarjetas se disponen sobre la pizarra o sobre el rotafolios para que estén a la vista de todos durante el taller y se les clasifica y se muestran los vínculos que les unen o las diferencias que les oponen. Esta herramienta puede ser usada durante la fase de búsqueda de soluciones. ¿Qué es la modelización de acompañamiento? La modelización de acompañamiento (en inglés: "Companion modelling") utiliza los modelos informáticos llamados “Sistemas multi-agentes” para representar las interacciones entre los actores de un territorio dado o entre ellos y su entorno. Basados en la acumulación de datos de diversa naturaleza recopilados sobre el terreno, estos modelos permiten simular las modificaciones de comportamiento de los habitantes del territorio y de evaluar los impactos posiblescon el paso del tiempo. La modelización de acompañamiento utiliza dichos modelos como soportes para el juego de rol o para la elaboración colectiva de escenarios con el objetivo los actores locales sean conscientes de la interdependencia de sus prácticas, y compartan una visión común del territorio y puedan medir los efectos a largo plazo de ciertas estrategias o incluso probar nuevos acuerdos posibles. Por el momento, la modelización de acompañamiento es difícilmente utilizable sin la participación activa de científicos que estén familiarizados con este tipo de modelización, debido a que ésta se basa en la construcción de sistemas multiagentes. Estos modelos son en sí mismos frecuentemente vinculados a territorios específicos, lo que limita su difusión. Pero la modelización de acompañamiento es una herramienta que se desarrolla tanto en Francia como en otros países. En particular, su objetivo es formar a los actores locales para que desarrollen la capacidad de “conducción” colectiva de sistema complejos. Para saber más de la modelización de acompañamiento: ver http://cormas.cirad.fr/ donde se informa del programa de cómputo Cormas, utilizado para la modelización multiagentes para la gestión de recursos naturales. ¿Cuándo resulta interesante de realizar un diagnóstico de territorio collectivamente ? Realizado por un grupo de personas (usuarios de un espacio común por ejemplo), el diagnóstico común permite conocer mejor el contexto geográfico, social, cultural, ambiental… (apropiación de información, estudios y datos objetivos disponibles), pero sobretodo, de propiciar que cada participante pueda escuchar los diferentes puntos de vista que pueden expresarse sobre la situación (¿urgente?, ¿Grave?, ¿Normal?), sobre las causas, y sobre las pistas de acción. La idea es de favorecer un enfoque que no este cerrado y animar y promover una investigación colectiva de soluciones. El trabajo se hace por etapas. Por ejemplo: - ¿Cuáles son los recursos, medios y fortalezas de los que dispone un territorio? - ¿Cuáles son las restricciones, limitantes y debilidades, los “puntos negros”? - ¿Cuáles son las evoluciones y tendencias desde hace 10 años? - ¿Cómo imagina usted el territorio dentro de 10, 15 años? Estas diferentes cuestiones permiten elaborar mapas o croquis en los que se localicen, cuando sea posible, los diversos puntos de vista de la situación. La elaboración de los mapas abre los debates y el animador vigila para que el conjunto de puntos de vista sean tomados en cuenta. Para mayor información, consultar: “El proyecto de territorio – Elaboración y conducción compartida de un proyecto territorial” ( " Le projet de territoire - Élaboration et conduite partagées d'un projet de territoire "), bajo la Dirección de Didier Minot, La Bergerie nationale, 2001, 177 p. ¿Cuáles son las causas posibles de los conflictos y cómo analizarlas? Esta tabla de multi análisis de diferendos esta inspirada de Jacques Salzer. Constituye una primera adaptación a las problemáticas territoriales. Invitamos al lector a completarla.
¿Qué es un árbol de problemas? El árbol de problemas es un apoyo visual que permite ubicar colectivamente las causas, factores y consecuencias de un problema dado. Puede ayudar a hacer la síntesis de puntos de vista expresados sobre un problema o una cuestión: las necesidades de unos y de otros (las raíces del árbol), el resultado tal cual es percibido (y/o sentido) por los actores (indicado sobre el tronco del árbol: caracterizar la situación como “conflicto latente” o bien “conflicto abierto”…), las propuestas de solución (indicadas sobre las ramas del árbol). El árbol permite validar lo que se ha expresado y facilita retomar el trabajo para las reuniones siguientes. Al final del proceso ¿es necesario formalizar el acuerdo alcanzado? No hay una regla en la materia, pero cuánto más amplio y vasto sea el proceso de concertación, es decir, cuantas más personas o grupos se vean implicados, es más preferible formalizar el acuerdo obtenido mediante un documento que permita concluir el proceso de forma transparente. Este documento permitirá a los participantes acordarse de lo allí pactado y les permitirá de dar a conocer, sin equívocos, las soluciones alcanzadasa los miembros de sus organizacines, por ejemplo. Puede ser igualmente necesario establecer contratos o convenios bilaterales solamente entre ciertos participantes, implicados sobre aspectos específicos del acuerdo. 3. ÉTICA, PRINCIPIOS Y REGLAS PARA EL DIÁLOGO TERRITORIAL ¿Existe una carta de reglas y principios que sirvan de guía para el diálogo territorial? Existe una carta de la concertación, elaborada por el Ministerio del Ambiente de Francia en 1996. Constituye una guía muy útil y una base de discusión que permite evitar ciertos riesgos. Muchos organismos establecen sus propias cartas, a menudo de forma participativa, para darse reglas claras sobre la maneras de emprender procesos de concertación o de participación ciudadana. Ver: chartes ¿Existen códigos de ética profesional de la mediación? Varias organizaciones de mediadores han adoptado los códigos de deontología con vistas a definir la práctica de la mediación. El animador del diálogo territorial puede inspirarse de dichos codigos. Ver los ejemplos de códigos de deontología. Existen también códigos establecidos por profesionales de la concertación, como él de la IAP2 en Estados Unidos (disponible en español). |
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