www.comedie.org

le dialogue territorial :
concertation
et médiation pour l'environnement et le développement local

 Accueil

 Questions-réponses

 Expériences

 Formations

  Documents

 Qui sommes-nous ?

 Liens

 Contact


 


Traducción: Conrado Marquez Rosano,
Universidad Autónoma de Chapingo. México

.

1. EMPRENDER UNA CONCERTACIÓN

2. LAS HERRAMIENTAS DEL FACILITADOR (ANIMADOR)

3. ÉTICA, PRINCIPIOS Y REGLAS PARA EL DIÁLOGO TERRITORIAL


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mesure d'audience ROI statistique webanalytics par WebAnalytics

 

 

  • Definiciones

La concertación es un proceso de diálogo en el cual el objetivo es obtener o lograr formular proposiciones aceptadas por todas las partes implicadas, las orientaciones o los proyectos. No implica la intervención de un tercero, el animador de la concertación es el más frecuentemente implicado en el debate. Ciertos autores (Beuret, 1998) lo llaman “mediación en caliente” a causa de esta implicación de el animador.

La mediación tiene por objetivo poner de acuerdo a varios asociados sobre una perspectiva común (mediación de proyecto) o de reconciliar (mediación de conflicto). Hace un llamado a un tercero exterior y neutral que conduce los debates. Ciertos autores le llaman “concertación asistida” (Diedzicki, 2001) o “mediación en frío” (Beuret, 1998)

La negociación es un proceso de concertación, es decir que implica directamente las partes sin la intervención de un tercer exterior, pero en la cual la meta es desembocar en una decisión precisa y no referente a proposiciones o proyectos.

La consulta es un proceso por el que los tomadores de decisiones demandan el punto de vista los usuarios a fin de conocer su opinión, aquellos, sin embargo, no tiene ninguna certeza de que sus observaciones y señalamientos sean tomados en cuenta en el proyecto. La consulta puede intervenir y no importa el estado de avance de un proyecto. Sus objetivos y sus límites deben claramente explícitos antes de su implementación para evitar que se confunda con una concertación.

La información es acción de llevar un conocimiento de elementos a una población, sin demandarles su punto de vista. La información no constituye en sí un proceso participativo, pero es un componente estratégico en el diálogo territorial, porque la construcción y el compartir conocimientos constituye frecuentemente aspectos decisivos para el equilibrio de las relaciones de fuerza y la calidad de intercambios entre diferentes actores. En materia de medio ambiente, la información del público está enmarcada por la convención de Aarthus , ratificada por Francia, así como por la Directiva Europea 2003/4.

Nosotros proponemos llamar diálogo territorial al conjunto de esos procesos movilizados, a fin de asociar los actores del territorio en una gestión común de sus recursos y de su marco de vida.

¿Porqué recurrir al diálogo territorial?

El diálogo territorial comparte con la mediación en general una preocupación común por el arreglo pacífico y la prevención de conflictos, por la comunicación entre individuos y grupos y por la participación activa de ciudadanos en la resolución de sus problemas. Pero más allá de estos principios, el diálogo territorial se debe también por el hecho de ser un modo de elaboración eficaz de decisiones concernientes a la buena gestión de territorios y de bienes comunes, en el respecto al largo plazo y del interés general. En esta perspectiva, se puede ponerlo en relación con otras herramientas de gobernabilidad como la ley, la regla o la incitación económica. En relación con estas otras herramientas que tienen igualmente numerosos intereses, el diálogo territorial presenta ciertas ventajas:

•  Dentro las situaciones de bloqueo o de modos de decisión tradicionales (por ejemplo, la autoridad instituida de un ayuntamiento municipal o de una institución gubernamental) son inoperantes, conduciendo a conflictos graves o que desembocan en resoluciones que corren el peligro de permanecer sin salida o sin continuidad.

•  Cuando la buena realización de un proyecto depende en gran parte de la movilización de las energías individuales y de iniciativas de los actores del territorio (y no solamente de la observación por ellos de un reglamento por ejemplo). En este caso los actores deben estar convencidos de lo bien fundado del proyecto, haber participado en la búsqueda de las soluciones, convencidos y ciertos de que aquella que ha sido seleccionada es la mejor (o al menos la menos mala posible).

•  Cuando sea necesario crear o de recrear el tejido social, cuando la coordinación de los actores sociales pasa por la comprensión, la escucha y la tolerancia, la elaboración colectiva de nuevas reglas de vida en colectividad por las personas que resultan de culturas diferentes o comparten las visiones diferentes del territorio, y en las que se busca el compromiso interpersonal.

¿Cómo presentar una iniciativa de diálogo territorial a los habitantes de una colectividad?

Cómo informar o suscitar la participación de habitantes durante la implementación de una iniciativa de concertación, por ejemplo a la escala comunal o intercomunal? Los documentos de información pueden ser distribuidos; deben presentar el tema abordado de manera muy clara, sin por lo tanto cerrar el debate de manera prematura. Deben igualmente explicar las motivaciones del organismo al origen de la concertación o del organismo que tuvo la iniciativa de promover la concertación. En fin, deben precisar las reglas del juego: cómo participar? Quien va a decidir? Y cuáles serán las etapas de este proceso?

¿Cómo definir la misión de un mediador? ¿Existe algún tipo de contrato?

Una misión de mediación territorial puede ser definida por un contrato con el organismo que la solicita. Este contrato debe precisar las obligaciones y los medios utilizados (etapas, métodos…) que corresponden al mediador. El mediador no puede estar forzado a obtener un resultado obligatorio, pues el resultado de una mediación territorial depende en principio de los participantes. Ver ejemplo de contrato.

¿Cómo obtener ayuda para un diálogo territorial?

Cuando la situación es difícil, tiende hacia un callejón sin salida, un mediador exterior puede proponer un apoyo. Y éste puede consistir por ejemplo en:

•  Una intervención directa respecto de los protagonistas para restablecer el diálogo.

•  Un diagnóstico de la situación y la proposición de medios para salir de la crisis.

•  Un apoyo (asesoría y capacitación) a los animadores locales que se mantienen como responsables del proceso de diálogo.

¿El diálogo territorial puede implicar riesgos de manipulación?

Cuando son mal formalizados o mal conducidos, los procesos de concertación o de mediación pueden transformarse en procesos de manipulación. Es necesario en particular que el animador preserve una actitud de neutralidad o de imparcialidad en los debates. La formación es un recurso indispensable para el animador del diálogo territorial, porque esta actitud es difícil de adquirir y frecuentemente llega a pasar que se cometen errores incluso cuando se actúa de buena fe. Lo que conduce a malestar y sentimientos de frustración y amargura en ciertos participantes.

Dos aspectos son particularmente importantes para limitar los riesgos de perder el control de un proceso de diálogo territorial:

•  El procedimiento de concertación debe estar claramente expuesto a los participantes y puede hacer el objeto de un debate preliminar o anterior al proceso de concertación en sí mismo o incluso puede ser objeto de un examen a lo largo del proceso. Es necesario en particular que sea claramente comprendido el modo de decisión final, la diferencia entre una consultación y una concertación, el valor agregado aportado por la concertación a un modo toma de decisión más convencional, etc.

•  El mediador debe estar conciente de la importancia de su papel y debe tener en mente las principales reglas de deontología . Es decir, las reglas y obligaciones, una especie de código de ética, del ejercicio profesional de una mediación. El mediador debe estar en la capacidad de hacer respetar su independencia respecto de todos los participantes, incluidos aquellos que le contrataron. Algunos códigos de deontología pueden ayudar a anticipar ciertas dificultades y a obtener un margen de maniobra suficiente.

 

2. LAS HERRAMIENTAS DEL FACILITADOR (ANIMADOR)

¿Cuáles son las principales etapas de un proceso de diálogo territorial?

Un proceso de concertación o de mediación se organiza en torno a varias etapas. El esquema siguiente describe un proceso posible, clásico en mediación. Éste consiste después de haber precisado a los participantes el tema a debate de la concertación, el papel de cada uno y las reglas del debate (informaciones preliminares al proceso mismo de concertación), a identificar y jerarquizar las cuestiones a tratar, después a conducir progresivamente a los participantes para pasar de una expresión de sus reivindicaciones a una identificación de sus necesidades, para buscar de manera conjunta las soluciones posibles. 


Fuente: Guía práctica del diálogo territorial, Ph. Barret et coll. Ed. Fondation de France, Francia, 2003.

La fase de búsqueda de soluciones es una fase de creatividad que supone que una cierta serenidad ha sido alcanzada entre los protagonistas a lo largo de las fases precedentes. Desemboca sobre una elección de soluciones posibles, gracias a los criterios que se definen en común y de los cuales el principal es que las soluciones seleccionadas no sean inaceptables por alguno de los participantes. El proceso se concluye por una formalización del acuerdo y si es posible por un momento de convivencia.

Dominar este proceso supone un cierto aprendizaje de parte del animador. La formación necesaria para conducir este proceso.

Los actores locales no quieren participar, entonces ¿qué hacer?

El mediador puede tratar de convencerlos, en particular por una visita individual “puedo yo encontrarlo a usted para tratar esta cuestión con usted? Él podría entonces utilizar diversos registros:

•  Convencer: “Su presencia es importante”, “usted tiene una visión particular de las cosas que nos interesa”…

•  Dar seguridad: “Usted no será comprometido por asistir a una reunión”; “usted podrá dejar la concertación en cualquier momento si usted estima que no encuentra un lugar en la misma”; “Yo puedo ayudarlo como lo hago con todos los demás participantes, y explicarle los puntos de vista y hacerlos escuchar o que sean valorados”.

•  Comprender: “Yo siento que usted esta reticente, puede explicarme porqué?

•  Negociar: Cuáles serían sus condiciones para que usted participe en estas discusiones?

•  Interrogar: “Qué pasaría con usted si permanece fuera de esta iniciativa?

Si estos argumentos no resuelven la situación, es posible de señalar a los participantes que ellos podrán incorporarse al grupo de concertación si lo desean en cualquier momento del proceso. Es necesario entonces mantenerlos informados regularmente, por ejemplo para el envío de las minutas de cada reunión.

El mediador debe comprender que el rechazo al diálogo no es necesariamente una posición irracional. Desde el punto de vista de los actores locales, eso puede revelar una elección estratégica y un cálculo en el largo plazo cuando ellos estiman que las condiciones de un diálogo leal y sincero no están reunidas o cuando piensan que pueden ganar más por otras vías. No hay que subestimar estas resistencias, sino tratar de comprenderlas.

¿Cómo el animador puede intervenir para animar un debate?

“El mediador ideal no hace más que una cosa: plantear preguntas”. Incluso si se trata de una exageración, es totalmente cierto que si el mediador plantea preguntas, entonces ¿quién dará entonces las respuestas? Los participantes, lo que va en el sentido de los principios de responsabilización, de autodeterminación, de reconocimiento. Las preguntas del mediador permiten que los participantes tomen en sus manos la resolución del conflicto que les opone.

Las preguntas son las herramientas más utilizadas por el mediador. Para cada tipo de cuestión, nosotros daremos ejemplos a título indicativo.

a) Las cuestiones de apertura permiten al mediador iniciar la mediación entrando a la realidad de los participantes:
“¿Qué es lo que lo trae a esta reunión?”
“¿Cómo yo puedo ayudarlo?”
“¿Cuáles son los puntos que ustedes les gustaría discutir?”
“¿Qué es lo que les plantea alguna duda o cuestión de esto?”
“¿Cómo ven ustedes la situación?”

b) Las cuestiones para obtener la información permiten al mediador comprender los hechos, las opiniones, las posiciones de los participantes. Estas son frecuentemente preguntas cerradas “qué”, “cuando”, “dónde”, “cómo”.
“¿Quién demanda la mediación?”
“¿Cuando fue que ocurrió el conflicto?”
“¿Dónde se sitúa su trabajo?”
“¿Cómo llega usted a su trabajo?”

c) Los tipos de cuestiones de clarificación permiten convertir las ideas abstractas en generales más específicas.
¿Qué es lo que usted quiere decir con “injusto”?
¿Cómo lo define usted?
¿Podría usted ayudarme a comprender cuando usted dice…?

d) Las cuestiones de animación permiten la participación de los participantes.
“Pedro, usted ha permanecido muy callado, ¿que piensa de esto?"
“Nosotros tenemos necesidad de conocer la opinión de todo mundo, ¿que piensa usted?"

“¿Qué es lo que va a ocurrir si…?: esta cuestión permite a los participantes considerar su MeSoRe (Mejor Solución de Recambio). En efecto, si un participante piensa que puede llegar a una solución más satisfactoria para él fuera de la mediación, no mostrará buena voluntad. La pregunta puede ser utilizada también tanto como sea necesario para animar la motivación de los participantes.

“Qué sucederá si usted continúa interrumpiendo”.
“¿Qué es lo que va a pasar si usted no resuelve este conflicto a través de esta mediación?"
“¿Qué es lo que va a pasar si usted acepta todo lo que él demanda?"
“¿Qué es lo que va a pasar si usted rechaza todas sus proposiciones?

e) Las cuestiones sobre las emociones permiten poner en valor el resentimiento de cada uno de los participantes y desarrollar su empatía:
“¿Qué siente usted cuando escucha eso?"
“¿Qué es lo que eso le provoca a usted que no quiere hablar mas?"
“¿Qué es lo que aquello le hace a usted, por lo que no quiere hablar más del asunto?"
“¿Cómo se siente usted?"
“Usted parece estar contrariado, ¿o me equivoco?

Cuidado: muy frecuentemente cuando se cuestiona a las personas sobre sus emociones o sentimientos, ellas responden por una opinión. Uno puede entonces ayudarles a comprender la diferencia entre opinión y sentimiento por una explicación, un gesto o con ejemplos de sentimientos.

f) Las cuestiones sobre el interés y las necesidades permiten a los participantes explicar los valores, intereses y necesidades que subyacen en sus posiciones:
“¿Qué es lo que hace que esto sea tan importante para usted?
“¿Cuáles son las razones por las que esto es tan importante para usted?
“Si usted obtiene lo que quiere, ¿qué necesidad le satisface a usted?
“Imaginemos que usted obtiene lo que quiere, qué es lo que esto le aportaría?

Cuidado: en la medida de lo posible, evitar la cuestión “porqué?”, que implica frecuentemente una reacción de defensa o de justificación de parte de la persona a la cual es planteada la pregunta. No olvide que estas cuestiones sobre el interés muy frecuentemente nos llevan a encontrar alguna solución.

g) Las cuestiones de focalización permiten conducir a los participantes sobre los puntos importantes de la mediación.
“Ustedes han tenido una buena discusión, ¿en qué les ayuda a tomar una decisión?
¿Cuál sería la próxima etapa después de esta acalorada discusión?
Si nosotros regresamos al objetivo de esta reunión, ¿qué pensaría usted de tal cosa…?

h) Las cuestiones de elección permiten comparar más posibilidades.
“De estas dos posibilidades, ¿cual es la que le atrae más?
Si usted piensa en todas las opiniones mencionadas, ¿en qué dirección se orientaría usted?

i) Las cuestiones hipotéticas permiten estimular la imaginación y visualizar otras posibilidades.
“Supongamos que usted ensaya esto, ¿que piensa que pasará?
“Si él estuviera de acuerdo con esto, ¿qué haría usted?
Si usted estuviera en su lugar, ¿qué solución propondría usted?

j) Las cuestiones estimulantes animan la creatividad.
“¿Y habría otras formas de resolver este problema?
“¿Podría usted describir varias soluciones aceptables?

k) Las cuestiones de cierre animan la toma de decisión.
“Hemos pasado ya bastante tiempo discutiendo este tema, ¿Quieren ustedes reflexionar todavía y decidir más tarde?
¿Tengo razón de pensar que ustedes dos están de acuerdo sobre este punto?

No se trata de una lista exhaustiva y cada quien es exhortado a completarla y a compartir sus ideas con los otros.

Fuente: Marianne Souquet Inspirada en MELAMED (J.C.) "Resourceful Mediation - Advanced Mediation Skills Training ", documento mecanografiado. Marianne Souquet es mediadora familiar, formada en la Université de Provence, co-fundadora de la asociación Résonances (13860 Peyrolles).

¿Qué es el metaplan?

Es una herramienta que estimula la expresión y el intercambio de ideas dentro de un grupo, en apoyándose sobre la participación de cada quien. Esto permite a los participantes aprender la diversidad de sus enfoques respecto a una misma cuestión y de comenzar a estructurar un proceso colectivo.

La técnica del metaplan está basada sobre la formulación sucesiva de 3 cuestiones planteadas por el animador:

•  Una pregunta trata el tema del debate (por ejemplo, ¿cuáles son las principales causas de la contaminación del agua por los productos fitosanitarios?

•  Una pregunta para profundizar (ejemplo: para reducir la contaminación del agua por los fitosanitarios, ¿qué puede hacer cada quien?)

•  Una pregunta de ponderación (ejemplo: según usted, ¿cuáles son los dos mensajes más importantes a comunicar a los agricultores que utilizan productos fitosanitarios?)

El metaplan utiliza pequeños cartones o notas reposicionables de colores diferentes, plumones y hojas de rotafolio para visualizar las ideas y las informaciones que surgen durante la discusión. La regla es de limitar a un solo hecho o a una sola idea por tarjeta, lo que permite a los participantes leer mejor, organizar y seleccionar las informaciones. Las tarjetas son dispuestas sobre el pizarrón o sobre rotafolios para estar visibles durante el taller y se les clasifica de manera de mostrar y hacer notar los vínculos que les unen o las diferencias que les oponen.

Esta herramienta puede ser usada durante la fase de búsqueda de soluciones.

¿Qué es la modelización de acompañamiento?

La modelización de acompañamiento (en inglés: "Companion modelling")utiliza los modelos informáticos (por computadora) llamados “Sistemas multi-agentes” para representar las interacciones entre los actores de un territorio dado o entre ellos y su medio ambiente. Basados sobre la acumulación de datos de diversa naturaleza recopilados sobre el terreno, estos modelos permiten simular las modificaciones del comportamiento de los ocupantes del territorio y de medir sus impactos posibles, en especial a lo largo del tiempo. La modelización de acompañamiento utiliza estos modelos como soportes para el juego de roles o en la elaboración colectiva de escenarios con el objetivo de hacer tomar conciencia a los actores locales de la interdependencia de sus prácticas, de compartir una visión común del territorio y de medir los efectos a largo plazo de ciertas estrategias o incluso de probar nuevos posibles acuerdos.

Por el momento, la modelización de acompañamiento es difícilmente utilizable sin la participación activa de científicos que estén familiarizados con este tipo de modelización, debido al hecho de que ésta se basa en la construcción de sistemas multiagentes. Estos modelos son en sí mismos frecuentemente vinculados a territorios específicos, lo que restringe su difusión. Pero la modelización de acompañamiento es una herramienta que se desarrolla tanto en Francia como en otros países. En particular, su ambición es formar a los actores locales para que desarrollen la capacidad de “conducción” colectiva de sistema complejos.

Para saber más de la modelización de acompañamiento: ver http://cormas.cirad.fr/ donde se informa del programa de cómputo Cormas, utilizado para la modelización multiagentes para la gestión de recursos naturales.

¿Cuál es el interés por realizar un diagnóstico de territorio compartido?

Realizado por un grupo de personas (usuarios de un espacio común por ejemplo), el diagnóstico común permite conocer mejor el contexto geográfico, social, cultural, ambiental… (apropiación de información, estudios y datos objetivos disponibles), pero sobretodo, de propiciar que cada participante pueda escuchar los diferentes puntos de vista que pueden expresarse sobre la situación (¿urgente?, ¿Grave?, ¿Normal?), sobre las causas, y sobre las pistas de acción.

La idea es de favorecer un enfoque que no este cerrado y animar y promover una investigación colectiva de soluciones.

El trabajo se hace por etapas:

- ¿Cuáles son los recursos, medios y fortalezas que dispone un territorio?

- ¿Cuáles son las restricciones, limitantes y debilidades, los “puntos negros”?

- ¿Cuáles son las evoluciones y tendencias desde hace 10 años?

- ¿Cómo imagina usted el territorio dentro de 10, 15 años?

Estas diferentes cuestiones permiten dar nacimiento a varios mapas o croquists localizando, cuando esto es posible, los diversos puntos de vista de la situación. La elaboración de los mapas abre los debates y el animador vigila para que el conjunto de puntos de vista sean tomados en cuenta.

Para mayor información, consultar: “El proyecto de territorio – Elaboración y conducción compartida de un proyecto territorial” ( " Le projet de territoire - Élaboration et conduite partagées d'un projet de territoire "), bajo la Dirección de Didier Minot, La Bergerie nationale, 2001, 177 p.

¿Cuáles son las causas posibles de los diferendos (o conflictos) y cómo analizarlos?

Esta tabla de multi análisis de diferendos esta inspirada de Jacques Salzer. Constituye una primera adaptación a las problemáticas territoriales. Nosotros invitamos al lector a completarla.

Dimensión del diferendo

Ejemplos

Geográfico

•  Conflictos locales intercomunitarios (dos localidades vecinas, pero rivales)
•  límites del territorio

Sociocultural

•  modos de vida (los extranjeros, los burgueses, los marselleses, los campesinos, los neo-rurales, los autóctonos)
•  tipo de formación (empírica-práctica, universitaria, literaria, científica, técnica)
•  grupo social (“los agricultores se sienten cada vez más señalados por el resto de la sociedad”, “los cazadores están a la defensiva”).

Económico

•  Reparto de las subvenciones (subsidios).
•  Deseo de recuperar los ingresos del turismo, los impuestos profesionales
•  La evaluaciones de costo y de inversión.

Político

•  pertenencia a dos partidos o ideologías opuestas.
•  Deseo de ganar votos, de ser electos.
•  Sobre la visión del territorio, de su futuro.

Jurídico, legal

•  decreto municipal
•  usos y costumbres locales

Ambiental

•  el compartir el uso y acceso de “bienes comunes” como el agua, espacio natural, etc.)
•  contaminación
•  Ambiente y calidad de vida (paisaje, ruido…)

Técnico

•  manera de hacer o actuar para alcanzar un objetivo (Fechas y métodos de pastoreo para preservar un espacio abierto).

Psicológico

•  Necesidad de dominar, de mandar.
•  Sentimiento de ser rechazado, necesidad de contradecir, de revelarse.

Histórico

•  Conflictos antiguos no resueltos.
•  Rechazo de perder derechos costosamente adquiridos

Sistema de valores

•  Relación con la naturaleza (consumidor, contemplativo, protector...)
•  Jerarquía: individuo – familia – barrio - extranjero.

Información

•  Falta de información
•  Informaciones diferentes
•  Interpretaciones diferentes de una misma información.

¿Qué es un árbol de problemas?

El árbol de problemas es un apoyo visual que permite ubicar colectivamente las causas, factores y consecuencias de un problema dado. Puede ayudar a hacer la síntesis de puntos de vista expresados sobre un problema o una cuestión: las necesidades de unos y de otros (las raíces del árbol), el resultado tal cual es percibido (y/o sentido) por los actores (indicado sobre el tronco del árbol: caracterizar la situación como “conflicto latente” o bien “conflicto abierto”…), las propuestas de solución (indicadas sobre las ramas del árbol). El árbol permite validar lo que se ha expresado y facilita retomar el trabajo para las reuniones siguientes.

Al fin del proceso ¿es necesario formalizar el acuerdo alcanzado?

No hay una regla en la materia, pero entre más amplio y vasto es el proceso de concertación, es decir, si este concierne a más personas o grupos, es mucho más preferible formalizar el acuerdo obtenido en un documento que permita concluir el proceso de forma transparente. Este documento constituirá una útil ayuda-memoria para los participantes y les permitirá de dar a conocer, sin equívoco, las soluciones alcanzadas. Por ejemplo, a los adherentes de su organización. Puede ser igualmente necesario establecer contratos o convenios bilaterales solamente entre ciertos participantes, implicados sobre aspectos específicos del acuerdo.

3. ÉTICA, PRINCIPIOS Y REGLAS PARA EL DIÁLOGO TERRITORIAL

 

¿Existe una carta de reglas y principios que sirvan de guía para el diálogo territorial?

Existe una carta de la concertación, elaborada por el Ministerio del Ambiente de Francia en 1996. Constituye una guía muy útil y una base de discusión que permite evitar ciertos riesgos. Ver: documentos

¿Existen códigos de ética profesional de la mediación?

Varias organizaciones de mediadores han adoptado los códigos de deontología que se orientan a en marcar la práctica de la mediación. Pueden inspirar al animador del diálogo territorial. Ver los ejemplos de códigos de deontología.